jueves 10 de diciembre de 2009

Que disgusto, nos ponen al lado de Grecia

Ahí está: al lado de Dubai en quiebra y de la Grecia incendiada, condenados por los chicos listos de Standard & Poor's. A punto de cambiar de modelo económico parido en alfombra roja y habiendo salido de la crisis como todo el mundo sabe, no se merecían los líderes patrios tamaña puñalada trapera. Mezclados con los desheredados.

S & P, ha advertido que España se enfrenta a un mayor deterioro de las finanzas públicas y un período más largo de debilidad de lo que esperaba en enero. En poco diplomático lenguaje ha afirmado que la “reducción de los desequilibrios fiscales y económicos de España requiere de acciones políticas importantes que aún no han materializado”.

Y claro, las acciones políticas que a este personal le gusta tienen que ver con reformas laborales, más flexibilidad y mayores reducciones de gastos presupuestarios y cosas de esas que nos ponen los pelos de punta.

Puede argüirse, y con razón, que este personal ni vio, ni dijo “mu” ante las hipotecas basura que poblaban el mercado financiero desde Nueva York a Pekín, unos listos vamos. Que a pesar de tan escasa credibilidad el anuncio de que no les gusta la situación española haya destrozado las bolsas es porque llueve sobre mojado. Cada vez que alguien escucha a un banquero decir que al año que viene será peor tiembla.

Y claro, uno ya sabe que sus temblores tienes distinto origen que los temblores de los banqueros pero cuando todos temblamos al mismo tiempo, menos la señora Salgado, pinta fatal, fatal.

Yo ya se que estamos cambiando de modelo y de alfombra, naturalmente, pero si la banca nos sube las comisiones y no nos da crédito; si los bancos deciden no financiar carreteras ni infraestructuras sociales; si para pagar sus inversiones el tesoro tiene que pagar primas de esas que te cagas, pues no acabo de ver como le llegará la pela al personal . Y sin pelas en las familias, no veo yo claro el tema de la Señora Salgado. A ver si va a ser que esperamos que se recupere el mundo mundial y vengan los turistas a consumir suelo de forma insostenible. O eso era para antes que ahora ya tenemos otro modelo.

Mi banquero central favorito después de MAFO (el de España, paña), o sea Trichet, se puso ayer machito y dijo que no le habíamos dado la pela a los bancos “por su cara bonita” sino para dar créditos. De lo que deduzco, a contrario, que si en España no ponen pelas es que si se las hemos dado por su cara bonita. También sugirió que un día de estos sube los tipos aunque nos perjudique a los españoles. Un amigo.

Un día de los que fui a clase aprendí que las relaciones entre precios indican la sobrevaluación de una moneda. O sea: si es verdad que los precios españoles son un diez por ciento más altos que en Europa nuestro euro es mucho más caro, asi que tendremos que pagarlo más caro.

Es que lo veo todo clarísimo: salimos de la crisis ya mismo.

Y estos nos ponen al lado de Grecia cuando faltan 22 días para que José Luís colidere el planeta (lo anunció Leire). Es que son unos antipatriotas estos de Standard & Poor's.

lunes 7 de diciembre de 2009

Los 35.000 de Copenhague.

Si no me lees desde Copenhague te pasa como a mí: no pintamos nada. Esto molesta, porque ya han refundado el capitalismo sin mi presencia y ahora nos arreglaran el clima, también sin nosotros. Eso sí: esta vez con éxito de entrada y público, que nadie se ha querido perder el concierto.

Todo el mundo esta en Copenhague. 35.000 personas se han registrado: como en realidad sólo deciden ocho o nueve, me pregunto si alguien ha echado cuentas de lo insostenible de tal circunstancia, especialmente en momento de crisis. Obviamente ninguno de lo treinta y cinco mil ha viajado en avión, consumido gasolina y todos, absolutamente todos, se pagan la fiesta de su bolsillo, faltaría más.

Y claro allí estarán los 35.000, aunque sólo caben 15.000 y se ha puesto la ONU a racionar el espacio, que en realidad las Naciones Unidas están para tal menester. Allí están 35.000 para salvar nuestro futuro. A uno le tranquiliza saber que tanta gente se preocupa de la cosa y que todos los lobbies del universo han ido allí disfrazados de ONG,´s o que los mayores polucionadores del universo han puesto tienda para vender su enorme compromiso

Verdad es que si hubieran hecho una cosa baratita de unas dos mil o tres mil personas, por un poner, el aplauso al premio Nobel de la Paz hubiera sido menor del que reciben Messi o Ronaldo, y hasta ahí podíamos llegar.

Porque el premio Nobel de la Paz, a pesar del permanente rechazo de su país a firmar el protocolo de Kyoto o de la oposición de los congresistas a toda regulación; a pesar de haber acordado con China no acordar, debe decir que faltaría más que Él no estuviera por la labor, y debe ser convenientemente apoyado por mundial pléyade.

Hay 35. 000 personas para salvar al mundo del desastre. Eso si: que las negociaciones estén en crisis no empalidece tan hermoso escenario y no menos hermosa convocatoria. Los chinos, primeros emisores, no quieren saber nada del asunto; Obama no tendrá Ley aprobada para firmar tratados antes de un año; los europeos, faltaría más, llegan divididos y sin acuerdo para poner la pela; pela que exigen brasileños e indios y así sucesivamente…o sea, que salvar los muebles de esto tiene su cosa. Que en lugar de 2030, los recortes de emisiones son para el 2050, pues nada.

Eso si, hay 35.000 para contarnos que ellos han estado allí cambiando el mundo apoyados por patrocinadores de la cumbre todos ellos verdes, verdes, de lo más verdes: Saab, Volvo, Mercedes, SAS, DHL. Una fiesta de 35.000 esperando un par de semanas a los líderes mundiales que llegarán para estar un ratito y demostrar lo comprometidos que están todos ellos.

Pero además de los 35.000, uno descubre con cierto espanto que hay un montón de “Ges”. O sea, al G-7, que son 8 – más Jose Luis, que no es pero es; el G-20; el G-77 y al final parece que el multilateralismo no lo gobierna las Naciones Unidas sino las “Ges”. Estupendo también.

Pero bueno, ahí están todos para salvar el mundo, y hacer una reunión como dios manda y no tan pequeñas como las de Río o Johannesburgo.

miércoles 2 de diciembre de 2009

Economía sostenible: a por los piratas.

Ya puestos que no hemos podido pillar a los somalíes, a ver si podemos pillar a los que usan Internet y compensamos. Y nada mejor que una ley para tal asunto. La ley de economía sostenible, entre otras lindezas de las que escribiré otro rato ( la alfombra roja parió un ratón), se ocupa de cómo perseguir el pirateo y salvar el CD, esta al día la ley si señor. La Ministra asegura que no nos cortarán la línea pero están en ello.

En la misma mañana en la que, al fin, he entendido cual era el cambio de modelo del que se habló con tanto celo sobre la alfombra roja se han manifestado algunos músicos para anunciar el fin del mundo musical. Ni calendario maya ni zarandajas de esas, aunque no ha puesto día, Aute afirma que la música se acaba. Otro más.

Me temo que Aute se equivoca. La música no pertenece a los músicos: es patrimonio cultural que siempre ha acompañado al ser humano y siempre lo hará. Si Aute habla del negocio musical quizá debiera expresarse con más precisión. Y, quizá, los que en el negocio se han resistido a cambiar la forma de producir, vender y trabajar, han abandonado, en los momentos de la burbuja, la música para hacer “reality”, deban hacer lo mismo que en otros sectores sociales: aprender a cambiar.

No sólo entiendo las quejas de los músicos sino que sus reivindicaciones son las mismas que podría defender cualquier autónomo: seguridad social, mejoras en el circuito de salas (o sea acceso a contrataciones sin barreras), que a la música se le considere como a otras artes, etcétera.

Naturalmente, de todo ello, tienen culpa los que se descargan música porque, como todo el mundo sabe, antes de Internet los músicos tenían todos seguridad social, cantaban en todos los sitios y recibían apoyos oficiales. Supongo que captáis la ironía.

Quiero decir que a los músicos y a los creadores, viene a pasarles como a los editores de periódicos: prefieren encontrar un culpable a quien quitarle la conexión a Internet antes que reflexionar sobre su forma de hacer negocio o sobre el producto que venden.

Los que os descargáis cualquier cosa sois culpables del fin de la música, del cine, del guión, de los periódicos, dentro de poco de la literatura…chicos, chicas, acabamos todos y todas en el “truyo” avisados quedáis.

Mientras, el gobierno después de salvar a los ricos se pondrá a salvar a los propietarios de las compañías, editores, productores y editoriales; naturalmente los músicos y los demás harán como nosotros: trabajar y ganar lo justito…la culpa, naturalmente no es de los negociantes sino de Internet.

Pues nada, nada, economía sostenible.

martes 1 de diciembre de 2009

Ahora los minaretes ¡qué cruz!

Bronca total en Europa. Ahora no tenemos otra cosa que hacer que suprimir minaretes. Aprovechando el asunto, los fachosos de la liga italiana se aprestan raudos a proponer que la cruz se incorpore a la bandera italiana. Ya tenemos fundamentalismos en marcha.

El tema parece haber preocupado a Benedicto, siempre atento a remojar su barba cuando rasuran las del vecino. Que dice el pope católico que va a hacer un frente común de defensa de símbolos religiosos: la cruz, la media luna en combate sin par contra el laicismo rampante.

Poco importa que el referéndum suizo no haya sido una invocación de laicismo sino de xenofobia. No es que yo la tenga tomada con los suizos pero me atrevo a asegurar que tiene cierta coherencia que la misma gente que deja salir de la cárcel a un delincuente sexual ejerza de xenófobo en el referéndum dominical de turno. Pues nada; ya la tenemos montada con los minaretes.

Cosa que ha sido celebrada en algunos sectores como los “fascistones“ italianos que lo tienen claro: Quieren "una señal fuerte para batir la ideología masónica y filoislámica…”. Tiene bemoles, ahora los masones ya no se alían con los judíos, como aprendimos del franquismo era su natural, sino que vivimos una sorprendente alianza con los moros dicen los fascistas. Daría risa sino fuera tan peligroso, qué estos se ponen a disparar a masones y musulmanes cualquier mañana.

Otros sectores se han pasado el día con caguerilla. Los ministros del interior escudriñan sus sociedades a ver cuanto van a tardar los reaccionarios en pedir que se supriman los minaretes de los horizontes urbanos. Estos sectores son los que, siempre a mitad de camino, se preocupan porque tras no hacer causa con el laicismo y reclamar raíces cristianas, ahora se les viene el susto encima: ¿que hacer con cruces y minaretes?

Probablemente, lo sensato fuera creer que hagan lo que quieran siempre que se lo paguen ellos y se lo hagan en ámbitos privados e íntimos. O sea al margen de la esfera pública, de su financiación.

El periódico de Benedicto no ha tardado en reconocer su contrariedad. Sin minaretes no hay libertad religiosa ya que “los minaretes son como los crucifijos y la religión no puede ser un hecho privado”. El tal periódico después de haber machacado el Concilio Vaticano durante décadas, cita ahora al Concilio que afirmó que era “legítimo construir edificios religiosos”. Como todo aprovecha para el convento pues ahora estamos con los los minaretes.

Uno es muy materialista para este asunto filosófico: el rezo para el que se lo pague. Lo que fastidia es que sean iglesias o minaretes, los acabemos pagando de Hacienda. Un poquito de laicismo y, seguro, fascistones, vaticanistas, xenófobos y los del minarete se lo hubieran pensado mejor. Desde luego si hay que pagar iglesias, pues a repartir y a pagar minaretes, templos budistas y cosas similares.

sábado 28 de noviembre de 2009

Pero qué difícil es que me excomulguen.

Puesto que fui bautizado y no he tenido tiempo de ir a borrarme – es que la apostasía es tan compleja como cambiar de compañía telefónica- no me queda más remedio que esperar la excomunión (me pregunto donde expiden certificado de tamaña cosa).

Espero yo que por mis muchos pecados habré sido ya excomulgado en un par o tres ocasiones pero, por si acaso, esperaba ponerme a defender el aborto y aprovechar esta sumaria excomunión que había ofrecido el portavoz de la Conferencia Episcopal.

Al parecer, el tal Portavoz ha decidido que la justicia divina se pierde menos en procedimientos que la humana. Es sabido que las constituciones modernas impiden el delito general, la condena sumaria, y que requiere la condena individual más acorde con los derechos humanos. Pero Dios no esta para zarandajas garantistas como su Portavoz ha explicado muy bien.

Así que, al fin, sin necesidad de certificado, iba yo a ser excomulgado por el mero hecho de afirmar en público que defiendo el derecho al aborto. No es tan elegante como la apostasía pero funciona igual. Pues nada; mi gozo en un pozo. Resulta que no estoy excomulgado de facto sino que el tramite se alarga. Los pecadores aún podemos confesar y pedir perdón público. No ha dicho el Portavoz episcopal de cuanto plazo disponemos para ello pero parece que no hay vía para afirmar que uno no piensa cumplir el trámite.

Y me diréis, estimados lectores y lectoras, que la cosa no importa mucho. Cierto; no importa lo más mínimo pero deberá reconocerse que en los días contra la violencia machista uno hubiera esperado sensibilidad de los suizos y alguna comprensión del Portavoz hacia los derechos de las mujeres. Pero no; la cosa que se lleva entre los obispos es la afirmación doctrinaria. Os lo tengo dicho; el principal problema de los dioses son sus portavoces y los trucos de sus representantes.

Por un poner; si usted es católico y mortal y se divorcia pasa a ser un pecador irredento, que nunca podrá casarse salvo que pase por un tribunal de nombre y ubicación improbable (Rota). Pero si es usted de real familia, será Benedicto el que le libere de tamaña carga.

Y digo yo que con los problemas corporativos que los asuntos matrimoniales le han provocado a la iglesia (la escisión anglicana, por ejemplo) ¿porqué persistirán en semejante prácticas? Lo han adivinado: para que la corona de turno le deba una al Vaticano. Las bulas son un negocio desde siempre. Pues nada; los de cosa real podrán pecar a cambio de módico estipendio mientras los demás serán simples pecadores por mucho parlamento que calcen.

Habrán advinado que en el mundo no pasa nada más importante que reclame la atención del Portavoz Episcopal. Es que el pecado es mucho más relevante que todas esas cosas, estatutos, crisis, banqueros que a nosotros y nosotras nos ocupan.

Ustedes y yo que no estamos para tonterías lo que pedimos, inmediatamente, es que se nos excomulgue mediante adecuado portavoz obispal: que menos que un Obispo para gente de tamaña calidad como la nuestra.

jueves 26 de noviembre de 2009

La ironía suiza en el peor día: Polanski en la calle

Los suizos son extraordinariamente sensibles a las cosas que preocupan al personal, como se sabe. Qué el mundo hace tiempo que clama por la ética financiera, pues ellos a la cosa del secreto bancario; qué el mundo celebra el día de la violencia doméstica, pues un juez deja en libertad al más famoso de los delincuentes sexuales libres.

Tras escapar de USA “por relaciones sexuales ilegales”, Polanski ha residido durante años en Europa; ha sido premiado aquí y más allá del atlántico; los suizos le han detenido y un juez lo deja libre bajo fianza hasta que revise la solicitud de extradición norteamericana. Preciosa ironía en el día contra la violencia de género: su víctima tenía trece años cuando fue acusado, en 1977, de violación por la justicia norteamericana y el cineasta huyó del país.

Hoy el mundo ha rendido homenaje a las mujeres que han sufrido violencia y muerte machista. Todos nos hemos comprometido a corregir esos comportamientos que nos avergüenzan a todos. Un juez suizo ha decidido ejercer la ironía en tan señalado día y le dejará esperar en su casa la vista de extradición. Dicho sea de paso, me pregunto como todos vosotros y vosotras, si otro que no tuviera tres millones de euros podría salir de prisión.

Muchos y muchas de los que hoy han salido en los anuncios, actos y campañas, singularmente la comunidad cineasta de Hollywood y el mundo del cine europeo, no han dejado de pedir la libertad, exoneración y perdón de Polanski; como ha dicho alguno o alguna no es realmente un violador; vamos, que el caballero tuvo un mal día. O sea, si he entendido bien el mensaje, si uno es de la comunidad del cine, la violencia no cuenta, es una anécdota de arrebatados creadores.

El doble rasero es siempre escandaloso; cuando se trata de violencia es además repulsivo. El personaje ha permanecido huido en la Europa de los derechos humanos durante treinta años, como si de un asilado político se tratara; ha sido premiado y aplaudido; se ha olvidado conscientemente la oscura historia del personaje, que no ha dudado en comerciar con su imagen de “maldito”.

A mi me irritan los maltratadotes que huyen; me molestan las comunidades que los protegen; me indigna el olvido de las víctimas cuando se pondera los valores de los maltratadores; me asquea que se hable de las virtudes tras las que el violador esconde su ruin comportamiento; más aun, me cabrea que todo eso se convierta, por un poner, en negocio o serie de televisión.

Pues bien, amigos y amigas, todo eso se ha hecho con Polanski, aplaudido en honestos, pulcros y políticamente correctos festivales y por comunidades cultas, durante treinta años.

Pues nada; hagamos campañas y brindemos por el juez suizo: él es culpable de escarnio. Los que durante treinta años le han bailado el agua al maltratador son buena gente, faltaría más.

O sea que mucho sarcasmo e hipocresía.

miércoles 25 de noviembre de 2009

¿Evento o concepto?

En otra ocasión he glosado esta nueva idea de la comunicación en la que “ el evento es el concepto”. Cosa que debo repetir, al hilo del tan comentado mitin dominical de José Luís. Naturalmente, me atrevo a pedir perdón si en algún momento de mi comentario coincido, válgame el cielo, con los antipatriotas y reaccionarios de la derecha…si esa coincidencia funesta se produce tendré, naturalmente, que abandonar patria, progresía y reflexión.

A los clientes que me pagan por mis consejos en comunicación (una parte de los ingresos que reúno para pagar los impuestos que Pepiño nos puso a los ricos) suelo aconsejarles cierta coherencia entre el mensaje y el escenario.

No es por ponerme teórico pero si el cómo sustituye al qué, si el evento se apodera de la idea se perderá definitivamente el mensaje. Me temo que eso le ha pasado a José Luis.

El día que nos anuncia un glorioso futuro sostenible lo hace rodeado de prosapia tan excesiva como efímera (que es como se sabe lo contrario de sostenible). El día que nos anuncia (por tercera o cuarta vez) el fin de la crisis pero el alargamiento del sufrimiento en forma de desempleo, pasea por alfombra roja símbolo de un éxito y celebración de algo que los oyentes (ajenos a la cosa de la causa) no han percibido.

Cuando se quiere comunicar a un montón de gente nuevos procesos, nuevas estructuras, nuevos sistemas, el show debe basarse, precisamente, en la ruptura con la imaginería anterior. Debe perseguirse la sensibilización de la organización antes que la eclesial, dominical y arzobispal entronización.

El teatro es, sin duda, un excelente método de comunicar valores. Pero hay una notable diferencia entre la actuación y la creación de un marco incomparable. La diferencia es, precisamente, la que va del proceso a su final. Prematuro diseño de evento vengo a creer.

Lo que resulta sorprendente es la pérdida de capacidad critica del universo socialista que no han vacilado en poner de vuelta y media a quienes entre sus filas opinan, más o menos, lo que aquí se dice. En un muy recomendable blog se puede leer la controversia interna y la desesperanza que la falta de tolerancia produce en la militancia política.

Si entiendo bien el debate, quienes no estamos de acuerdo con la imagen del mitin somos de derechas y unos antiguos ya que, al parecer, la innovación reside en la alfombra roja y, más aún, debemos entender el escenario del evento de manera progresista: o sea, alfombra roja para todos y todas. La socialización de la alfombra como base de la sostenibilidad. Va a ser que no hemos pillado el concepto.